Corporación Dermoestética a punto de echar el cierre

Tras 35 años dedicados a la medicina estética y a la cirugía plástica, Corporación Dermoestética estaría a punto de echar el cierre. Con una deuda a corto plazo de más de 15 millones de euros, ha presentado esta semana un preconcurso de acreedores y ha anunciado un proceso de despido colectivo para la totalidad de la plantilla. Se irían como llegaron, envueltos en polémica.

Durante sus más de 35 años de vida fue la reina de la cirugía y la medicina estética gracias a sus precios imbatibles y a la financiación de los tratamientos. Hacían de todo un poco: láser, blanqueamiento dental, depilación, trasplantes capilares, liposucciones, aumentos de pecho, reducciones de estómago sin cirugía, balón intragástrico…

Su fundador y presidente, José María Suescun, fue testigo en primer plano de como la medicina estética se convertía en un fenómeno muy rentable, convirtiéndolo en multimilonario, un ascenso que empezó su caída libre con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Ahora permanece refugiado en el silencio, añorando los tiempos en que la empresa le daba dinero y no al revés: “Lleva tres años sosteniéndola él solo económicamente, ya no podía más”. La cirugía en este caso no ha podido hacer milagros.

Parece que el despido colectivo afectará a toda su plantilla, alrededor de unos 300 empleados que trabajan en las 50 clínicas propias de la empresa repartidas en España y Portugal. 300 trabajadores a la calle y muchos de los pacientes podrían quedar colgados con revisiones, seguimiento de intervenciones o con créditos comprometidos. Parece que si el cierre no es inminente, sólo tardará unos meses en llegar.