Caída de pelo estacional. Toma nota

Seguramente ya estés notando uno de los signos evidentes de que el verano llega a su fin y comienza el otoño: La caída de pelo estacional. Como cada año el pelo pasa por su peor momento, no sólo porque se desprenden más cabellos de lo habitual, si no también porque el sol, la playa y la piscina han logrado que no esté tan resplandeciente como antes. Es hora de tomar nota y empezar a cuidarlo.

Para evitar el estrés que puede causar esta situación y el consecuente empeoramiento, los dermatólogos explican que la caída del cabello no es necesariamente alopecia. De hecho, el cabello tiene un ciclo vital en el que crece y cae. Y esto no supone un riesgo de calvicie, ya que es sustituido por otro nuevo que acabará teniendo las mismas características que el pelo perdido.

La caída de cabello estacional, que se debe al cambio de temperatura, no se puede prevenir, afecta por igual a hombres y mujeres, tiene una rápida recuperación y no precisa de tratamiento. Por tanto, aunque la publicidad llama la atención sobre este tema con el fin de lograr una mayor venta, especialmente en estas épocas, debemos saber que es un tipo de caída que se cura espontáneamente.

Por tanto, de nada servirán los champús anticaída, ni los tratamientos orales en forma de vitaminas, antioxidantes, etc., no han demostrado su utilidad en el tratamiento de la alopecia, salvo en casos concretos que solo el médico sabe diagnosticar.

Lo que te aconsejamos, es que acudas a la peluquería a cortar las puntas, que uses champús hidratantes para recuperarlo de la sequedad del verano y una mascarilla después de cada lavado, dejándola actuar unos minutos. Si ves que te pica la cabeza, te sientes débil o notas que no estás recuperando el pelo perdido, te recomendamos que acudas a un dermatólogo para que sea él quien te haga un diagnóstico a tu problema.