Las mejores mascarillas caseras para la cara

En la naturaleza encontramos los mejores ingredientes para nuestra piel. En muchas ocasiones no está de más recurrir a remedios naturales, sobre todo si tienes la piel sensible o no cuentas con demasiado dinero en este momento para hacerte con un producto de marca. Así, puedes hacerte exfoliantes caseras, cremas y hasta mascarillas, de hecho este apartado es uno de los más interesantes.

Hay cientos de mascarillas caseras para la cara que puedes hacer fácilmente y sin gastar demasiado tiempo ni dinero. Según sea tu tipo de piel, puedes confeccionarte tú misma una mascarilla casera muy efectiva y que te dejará la piel suave y luminosa. Os dejamos algunas recetas para que elijas según sea tu problema.

Mascarilla casera para pieles secas

Si tu problema, es que tienes la piel seca, lo que da lugar a la aparición de arrugas y problemas de eccemas, nada mejor que preparar una mascarilla de aguacate, muy rico en vitamina E. Sólo necesitas medio aguacate y una cucharada de aceite de oliva. Prepararla es tan fácil como hacer una pasta y la aplicas durante 15 minutos. Para retirar te recomendamos hacerlo con agua tibia.

Otra mascarilla especialmente indicada para pieles secas que va muy bien es la de cacahuete. Aquí necesitara algo para triturar alimentos, dos cucharadas de cacahuates, una cucharada de aceite de oliva y otra de miel. Mezcla los cacahuetes con el aceite de oliva y la miel, tritúralo todo muy bien y aplícalo en cara y cuello, durante 15 minutos. Enjuagar con agua templada.

Mascarilla para pieles con arrugas

Si ya tienes las arrugas marcadas, no vas a conseguir eliminarlas sin pasar por algún médico estético, pero puedes suavizar la piel y darle mayor luminosidad con una mascarilla de almendras. Para esta mascarilla necesitas comprar almendras crudas y sin tostar. Pon las almendras en un mortero y redúcelas a polvo, mézclalo con una cucharadita de yogurt blanco y aplícatelo en el rostro durante tres minutos. Retira con agua templada y aplícate tu crema habitual.

Otra manera de combatir las arrugas es con la coliflor. Pon una coliflor a hervir hasta que se suavice. Después, haz un puré de coliflor y aplícalo directo al rostro. Si además añades un poco de miel conseguirás obtener una mayor suavidad al rostro.

Mascarilla para pieles grasas

Tener la piel grasa no es malo, suelen tratarse de pieles que no presentan arrugas, aunque sí flacidez. A pesar de ello, un exceso de grasa sí que puede ser realmente molesto. Para solucionarlo, aplica dos veces a la semana una mascarilla casera de pepino y manzana. Para la mezcla necesitas media manzana roja, medio pepino, una clara de huevo y un chorrito de limón. Todo ello batido y frío en la nevera se aplica en la cara y el cuello y se deja actuar durante 20 minutos para luego retirar con agua tibia.

También para pieles grasas, pero con una composición totalmente distinta. Se mezclan los zumos de un limón, una naranja y una zanahoria licuada con un yogur y se aplica de 10 a 15 minutos para retirar con agua tibia.

Si tu problema es que tienes lo poros abiertos y la piel con impurezas, prepara una mascarilla casera de miel y leche. Esta mascarilla es limpiadora y ayuda a eliminar las impurezas de los poros. Los ingredientes son una cucharada de miel, una cucharada de leche en polvo y una clara de huevo. Mezclas bien y la dejas actuar durante 15 minutos. Retírala con agua tibia y al final enjuaga la cara con agua fría.

Mascarilla para pieles con manchas

Aplicar esta mascarilla casera natural una vez por semana te ayudará a igualar el color y la textura de la piel, siempre y cuando las manchas se deban a factores como una exposición excesiva al sol, etc. No olvides comprobar la evolución de las manchas y consultar a un especialista en caso de picor, escozor, irregularidad, abultamiento, o cualquier tipo de mancha sospechosa.

Necesitarás un tomate, una cucharada de zumo de limón y una taza de harina de avena. Coge la licuadora y comienza a añadir los ingredientes. Primero coloca el tomate bien troceado y, posteriormente, agrega el zumo de limón, a medida que comiences a licuar, coloca la harina de avena. Te quedará una pasta bastante espesa.

Luego simplemente tienes que aplicarla por todo tu rostro. Recuerda que la mascarilla tiene que ser consistente. Déjala por un lapso de 15 minutos y luego retírala ayudándote con un algodón mojado o una toalla húmeda. Lo ideal es aplicarla antes de ir a dormir.